sábado, 10 de agosto de 2013

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: Lista Roja del Patrimonio


En 1.976, con motivo de la celebración del Año del Patrimonio Arquitectónico Europeo nace la asociación española sin ánimo de lucro Hispania Nostra, en sintonía con la organización, a nivel continental, Europa Nostra. La finalidad de la misma, en activo aún a día de hoy, persigue la defensa, salvaguarda y puesta en valor del patrimonio cultural español y su entorno, en el ámbito de la sociedad civil. Para ello, y entre sus actuaciones, actualiza periódicamente la denominada Lista Roja del Patrimonio, relación donde se incluyen aquellos elementos del Patrimonio Histórico español que se encuentran bajo riesgo de alteración grave de sus valores, destrucción del mismo o incluso desaparición del bien.

Extremadura: caminos de cultura tiene el honor de haber podido colaborar con Hispania Nostra, y con ello en la defensa del patrimonio cultural de nuestro país, a través de la inclusión en la Lista Roja del Patrimonio de siete monumentos extremeños en peligro de grave deterioro o total desaparición. De algunos de ellos ya se han publicado entradas explicativas en este blog. Del resto, espero poder hablar en el futuro. Mientras tanto, os invito a conocer estos siete inmuebles que forman parte del amplio listado de bienes culturales de Extremadura a través de los enlaces a las fichas que sobre ellos ha publicado Hispania Nostra, incluyéndose en ella una pequeña descripción del monumento acompañada de la historia del mismo, ilustrada con imágenes actuales que muestren sus valores, así como su estado actual.

Estos siete monumentos, tres de ellos enclavados en la provincia de Badajoz y los cuatro restantes ubicados en la de Cáceres, son el Convento de San Joaquín o de los Agustinos en Santa Cruz de la Sierra, la Ermita de San Bartolomé o de San Berto en Hinojal, el Castillo de Mayorga en San Vicente de Alcántara, la Villa romana de Pesquero en Pueblonuevo del Guadiana, la Ermita de Santiago en Alburquerque, la Ermita de Valbón en Valencia de Alcántara, y la Ermita de Santa Ana (y pósito de grano contiguo) en Trujillo. Si deseáis más información de los mismos, o bien saber cómo poder llegar a ellos, podéis poneros en contacto conmigo a través de mi correo electrónico publicado en el margen derecho del blog. Espero que nuevamente esta labor sirva, como siempre ha sido pretendido por Extremadura: caminos de cultura, para dar a conocer, promocionar y divulgar el patrimonio cultural extremeño, y con ello la cultura, arte e historia, muchas veces desconocida, y en estos casos incluso infravalorada y abandonada, de nuestra región.


- Convento de San Joaquín, en Santa Cruz de la Sierra:


El Convento de San Joaquín, más conocido como de los Agustinos, se ubica en la localidad cacereña de Santa Cruz de la Sierra. Datado en el siglo XVII, las ruinas del cenobio, así como de la iglesia contigua a las antiguas dependencias monacales, aún coronan la silueta del municipio. Sobre el mismo se publicó en marzo de 2.011 una entrada en este blog. Aquí tenéis los enlaces tanto a su ficha dentro de la Lista Roja del Patrimonio, como a la entrada mencionada:




- Ermita de San Berto, en Hinojal:


La Ermita de San Bartolomé, o de San Berto, se ubica a las afueras del municipio cacereño de Hinojal. Dos teorías intentan explicar su origen. Mientras que para la mayoría de los estudiosos se trataría de una construcción templaria, datada en el siglo XIII, otros creen ver en el edificio los restos de un antiguo morabito o vivienda/panteón de un eremita musulmán. Sobre el mismo también se publicó una entrada en este blog en mayo de 2.012. Sendos enlaces, tanto a la ficha del inmueble incluida en la Lista Roja del Patrimonio, como a la entrada sobre el mismo en este espacio en la red, figuran a continuación:



(Noviembre de 2.014: la hinojaliega Ermita de San Berto es retirada de la Lista Roja del Patrimonio tras haberse sometido la misma a una completa restauración).



- Castillo de Mayorga, en San Vicente de Alcántara:


Dentro del término municipal de San Vicente de Alcántara, y erigido sobre un escarpado cerro perteneciente a la ladera pacense de la Sierra de San Pedro, las ruinas del Castillo de Mayorga subsisten desde que esta fortaleza, levantada probablemente en el siglo XIII, fuera destruida en el siglo XVII por las tropas portuguesas durante la Guerra de Independencia del país vecino. Su ficha dentro de la Lista Roja del Patrimonio puede verse en el enlace que aparece a continuación (cabe señalar que las imágenes incluidas en la ficha no son de mi autoría, sino tomadas por Hispania Nostra para ilustración del bien):



- Villa romana de Pesquero, en Pueblonuevo del Guadiana:


Excavada parcialmente en la primera mitad de los años 80, la Villa romana de Pesquero se enclava a los pies del río Guadiana, en el margen derecho del mismo, junto al trazado de la antigua calzada que unía Emérita Augusta (Mérida) con Olisipo (Lisboa). En ella se encontraron algunos de los más bellos mosaicos que hoy en día guarda el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, destacando aquél que representa el Mito de Orfeo. Sin estudiar su necrópolis ni sus dependencias agropecuarias, se conservan en total abandono los restos de la vivienda del señor. Varias imágenes del yacimiento y su ficha las tenéis en el siguiente enlace:



- Ermita de Santiago, en Alburquerque:




Conocida popularmente como de los Santiagos, este templo medieval se erigió posiblemente entre los siglos XIII y XV tras la Reconquista de Alburquerque, aunque algunos estudiosos quisieron ver en ella vestigios hispano-visigodos. Abandonada en el siglo XVIII, destacan en la misma los restos de su original decoración, contando con relieves y una estela de origen presuntamente romano, así como pinturas al fresco extendidas en todo el frontal de su ábside, con la figura de Santiago Matamoros centrando el panel pictórico. Bajo estas líneas figura el enlace a la ficha que en la Lista Roja del Patrimonio aparece sobre este inmueble (debo señalar que Hispania Nostra añadió a la misma dos imágenes de las que no soy el autor, concretamente las que figuran en 2º y 3er lugar, firmadas por Sigue las Huellas de Badajoz):




- Ermita de Valbón, en Valencia de Alcántara:




Enclavada sobre un macizo granítico, la Ermita de Valbón se yergue desde el siglo XVI en plena Campiña de Valencia de Alcántara, construida legendariamente por unos peregrinos que regresaban de la Abadía francesa de Santa María de Valbonne, o bien como respuesta al requerimiento que sobre la creación de varios templos en la zona firmó Felipe II en 1.569. Diseñada por Juan Bravo, acogió la talla de la Virgen de Valbón, patrona de Valencia de Alcántara y de su comarca hasta que fuese declarada como tal la Virgen de los Remedios, comenzando así el declive del inmueble. El enlace a su ficha figura a continuación (la primera de las imágenes fue añadida por parte de Hispania Nostra, sin que sea yo su autor):




- Ermita de Santa Ana y pósito de grano contiguo, en Trujillo:


Construida en el siglo XVIII por mandato del obispo de Plasencia D. fray Francisco Lasso de la Vega y Córdoba, se ubicó junto a la misma, por deseo de mencionado prelado, un pósito de grano de donde nutrir a la población en época de escasez. Desde su saqueo por las tropas napoleónicas, se mantiene abandonada coronando el antiguo Camino Real a Andalucía, con estupendas vistas de la ciudad trujillana desde ella, tal y como se mostró en la imagen del mes correspondiente a marzo de 2.013 en este blog:




jueves, 1 de agosto de 2013

Imagen del mes: Torre de los Mogollones, en las cercanías de Cáceres


Torre de los Mogollones (antes Castillo de las Seguras de Abajo) hirguiéndose sobre los sureños Llanos de Cáceres, bañada por los últimos rayos de luz de una veraniega puesta de sol, vista desde la Ermita de San Jorge.
Dehesa de los Mogollones (Cáceres). Siglos XIV-XV; estilo gótico.

domingo, 28 de julio de 2013

Ermita de San Jorge, en las cercanías de Cáceres: cómo llegar



Tras publicar dos entradas dedicadas a la cacereña Ermita de El Salvador, más conocida popularmente como Ermita de San Jorge, centrándonos no sólo en su peculiar arquitectura sino haciendo hincapié en el rico conjunto iconográfico que la decora en su interior, compuesto por una serie de pinturas al fresco de temática religiosa y ejecutadas por el pintor local Juan de Ribera, en el siglo XVI,  son muchos los visitantes y seguidores del blog que, buscando información sobre este curioso y excepcional monumento, han solicitado mayor información en cuanto al modo de poder acceder al mismo. Enamorado personal de este bien, no he querido fallar a los lectores, ni a los amantes del rico patrimonio histórico-artístico extremeño, decidiendo publicar una entrada extra sobre este templo que permita, a todos aquellos interesados en el mismo, disponer de información detallada, acompañada de un surtido apropiado de imágenes, para que sus anhelos de visita a la ermita se puedan ver cumplidos, cumpliendo además así, de manera personal, con la publicidad de este bien inmueble, inmerecidamente abandonado y desprotegido.



Arriba: la carretera regional EX-100, que une las ciudades de Cáceres y Badajoz, es la vía que tendremos que tomar para acercarnos al acceso que nos permite dirigirnos a la Ermita de San Jorge, distanciada por 12 kilómetros de la capital provincial.


La Ermita de San Jorge se ubica a unos 12 kilómetros al sur de la capital cacereña, erigida junto a la Torre de los Mogollones, en la Dehesa homónima, en terrenos que pertenecen al extenso término municipal de esta ciudad. Esta atalaya medieval, antes conocida como Castillo de las Seguras de Abajo, se alza frente al Castillo de las Seguras, separado de éste por el actual trazado de la carretera regional EX-100, vía que une las dos capitales provinciales extremeñas, siguiendo en gran parte el trazado del Camino Natural Cáceres-Badajoz. Si partimos desde Cáceres hacia Badajoz, tomando mencionada vía, alcanzaremos el Castillo de las Seguras en el kilómetro 10. Avanzando un poco más por la calzada, y tras dejar atrás los caseríos señoriales de las Seguras, pronto veremos la Torre de los Mogollones hirguiéndose a nuestra derecha, sobre los sureños Llanos de Cáceres, antes de alcanzar la vega del río Ayuela o las estribaciones de la Sierra de San Pedro.



Arriba: vista del cruce que, una vez en la carretera EX-100 y superado el kilómetro 12, permite el desvío hacia el nuevo Ecoparque o planta de tratamiento de residuos sólidos de Cáceres, enclave del que parte también la ruta que nos acerca a la Ermita de San Jorge.


 Una vez superado el kilómetro 12 parte desde la Carretera Cáceres-Badajoz un pequeño ramal, recientemente remodelado, que nos conduce, además de a ciertas fincas privadas, al denominado Ecoparque de Cáceres, planta de tratamiento de residuos sólidos. Es en este cruce donde nos aguarda el comienzo del camino que nos lleva a la Ermita de San Jorge, debiendo estacionar el vehículo, en caso de haber hecho uso del mismo, en el lugar lo más cercano posible. Por desgracia no existen apenas cunetas lo suficientemente anchas en esta zona como para poder aparcar el coche, y aquéllas que sí lo son cuentan con desniveles pronunciados que nos impiden poder dejar el vehículo estacionado en las mismas. Una solución en aparcarlo en cualquiera de las dos primeras entradas a fincas privadas con que nos vamos topar una vez en la nueva calzada o ramal, a pocos metros del cruce. Una de ellas, a la izquierda, da acceso a los terrenos de la Sociedad Galguera de Valdesalor. La otra, enfrente de la anterior y a mano derecha, es el acceso original que nos conduce hasta la Torre de los Mogollones, y por ende hasta la Ermita de San Jorge. La remodelación de esta carretera secundaria ha permitido el arreglo del acceso a estas haciendas, siendo posible estacionar el vehículo sobre llano, sin caer en el desnivel de la cuneta. No hay que olvidar, de todos modos, hacerlo de manera que no impidamos la entrada o salida de vehículos a estas parcelas.



Arriba y abajo: las posibilidades de estacionar el vehículo en las cercanías del cruce del Ecoparque son escasas, pudiéndolo aparcar en cualquiera de las dos entradas a las primeras fincas con que nos vamos a topar una vez desviados de la carretera regional, siendo el acceso izquierdo el que da paso a los terrenos de la Sociedad Galguera de Valdesalor (imagen inferior), y el derecho el acceso original que conduce a la Dehesa de los Mogollones (imagen superior).




 Una vez estacionado debidamente el vehículo, volveremos nuestros pasos nuevamente hacia el cruce ya mencionado para comenzar a pie, o en bicicleta, la ruta que nos lleva al monumento. Un cartel recientemente instalado nos informa sobre el Camino Natural Cáceres-Badajoz, así como sobre su ramal hacia Malpartida de Cáceres, ruta que comienza en este punto y que será la que nosotros seguiremos para alcanzar la ermita. Dos verjas anuncian la partida del camino, de fácil apertura. No olvidemos, una vez superadas las mismas, volver a cerrarlas para impedir la escapada del ganado suelto que pudiera estar pastando por estos terrenos. Si bien el camino corresponde a una vía pecuaria, y por tanto contamos con el derecho de servidumbre sobre la misma, hay que tener siempre presente que el bien que vamos a atravesar es un terreno privado, por lo que el respeto hacia el mismo, así como hacia la naturaleza y especialmente el ganado que allí se guarda, debe ser pleno.



Arriba: a la altura del cruce del Ecoparque encontraremos al comienzo del corredor natural que parte desde el Camino Natural Cáceres-Badajoz hasta Malpartida de Cáceres, ruta que debemos tomar para alcanzar la Ermita de San Jorge tras atravesar las dos verjas que aquí nos aguardan.




Arriba y abajo: a pesar de introducirnos en terrenos privados, el camino natural que nos acerca a Malpartida de Cáceres está doblemente protegido en su uso público, marcado no sólo con los pivotes y carteles de la red de Caminos Naturales (imagen superior), sino además con los mojones que delimitan la Red Nacional de Vías Pecuarias (imagen inferior).




 Desde este punto de partida hasta alcanzar el monumento transcurrirán entre 20 y 30 minutos de marcha, según la velocidad con que queramos realizar la misma. El trayecto del camino está no sólo marcado en tierra por el paso de caminantes y vehículos, sino que cuenta además con señalización extra, bien a través de los mojones que delimitan la vía pecuaria, o a través de los pivotes y carteles que marcan el ramal hacia Malpartida de Cáceres del Camino Natural Cáceres-Badajoz. Justo entre ambos tipos de señalizaciones, a no muchos metros de la entrada que hemos tomado como acceso a la finca, nos toparemos con el camino que nace en la entrada original de la hacienda, ya mencionada anteriormente y a cuya altura habremos podido estacionar el vehículo. Ambos ramales parten ahora como uno único, dirigido hacia el noroeste y la Torre de los Mogollones.


Arriba y abajo: una vez comenzada la ruta, sólo serán dos los cruces con que nos vamos a topar en la misma hasta nuestra llegada a la Torre de los Mogollones, correspondiendo el primero a la unión del camino natural con el acceso original a la finca (imagen superior), y tomando el desvío derecho y la orientación noroeste en el segundo (imagen inferior).



Siguiendo siempre la misma ruta y dirección, sólo en una ocasión el trazado se vifurcará en dos, permaneciendo en todo momento orientados hacia el noroeste, tomando para ello el camino abierto a nuestra derecha. De esta manera, poco tiempo después, aparecerá la Torre de los Mogollones sobre nuestro horizonte, cada vez más cercana a nosotros según nos vayamos adentrando en la finca. Un segundo vallado nos espera en el camino. A diferencia del primero, éste se encuentra habitualmente abierto. Un cartel de la Red de Caminos Naturales marca los 9 kilómetros que nos separan de Malpartida de Cáceres. La Torre de los Mogollones, ya muy cercana a nosotros, se perfila con más claridad, mientras que la Ermita de San Jorge, pocos pasos después, comenzará a asomarse ante nuestra mirada.



Arriba:  orientándonos siempre hacia el noroeste, a mitad de camino la silueta de la Torre de los Mogollones se hará presente, convirtiéndose desde ese momento en foco anunciador de la cercana presencia de la Ermita de San Jorge, y faro guía de nuestros pasos hacia la misma.



Arriba y abajo: en unos terrenos cada vez más desprovistos de árboles, una segunda cancela aparecerá ante nosotros (imagen superior), actualmente abierta de manera permanente al paso tras la cual, con la Torre de los Mogollones frente a nosotros, surgirá por primera vez ante nuestra mirada la figura de la Ermita de San Jorge, apenas alzándose desde sus terrenos en nuestro horizonte (imagen inferior).



 Si bien la Torre de los Mogollones sirve en todo momento como faro anunciador de la presencia cercana del templo abandonado, nuestros pasos se han de dirigir hacia la mismo, pues es junto a esta medieval atalaya donde se ubica la abertura en el muro que cierra los terrenos donde se asienta el bien que deseamos visitar, y que permite el acceso al interior de la parcela. Actualmente, abandonado el torreón así como la explotación ganadera que albergaba hasta poco tiempo atrás, esta abertura en la pared de separación se mantiene abierta de manera constante. He de señalar que no era así cuando acudí por primera vez a la Ermita de San Jorge. En aquel momento tuve que saltar el muro ayudándome para ello de dos abrevaderos que existen en este mismo enclave, uno a cada lado de la pequeña tapia respectivamente. Estos mismos abrevaderos continúan apostados en tal lugar, pudiendo seguir haciendo uso de ellos en caso de estar el paso cerrado. La Ermita de San Jorge, semioculta por el pasto y hundida en el terreno, nos aguarda a pocos metros de allí. Nuestra ruta ha finalizado.



Arriba y abajo: rodeada la parcela donde se circunscribe el templo por un bajo muro de mampostería que parte del torreón medieval, la abertura en la pared que nos permita el acceso al interior de estos terrenos se ubica junto a dicha atalaya (imagen superior), debiendo dirigir nuestros pasos hacia la misma y vislumbrando entonces, desde la amplia brecha de la cerca, la figura de la abandonada ermita (imagen inferior).




Arriba y abajo: vista de la Ermita de San Jorge una vez superada la abertura de su cerca junto a la Torre de los Mogollones (imagen superior), y vista del torreón desde el interior del abandonado templo (imagen inferior), monumentos ambos que enriquecen con la historia y el arte que guardan en sí los alrededores de la ciudad cacereña, así como el vasto listado del patrimonio cultural de nuestra región.




Aprovechando la nueva visita que días atrás realicé al monumento, tomé no sólo imágenes del camino y ruta hacia la misma, sino además nuevas fotos de sus detalles arquitectónicos y pinturas, así como vídeos del inmueble que hoy quiero compartir con vosotros. Espero que los mismos sean de vuestro agrado, pero sobre todo deseo que sirvan, además de para daros a conocer este extraordinario bien, para avivar vuestros deseos de visitar en persona el mismo, y así poder disfrutar, saborear y aprender aún más de nuestro rico patromonio histórico-artístico extremeño.

Si deseáis saber más sobre este monumento, podéis igualmente visitar las dos entradas escritas y publicadas en este blog sobre el mismo, cuyos enlaces son los que aparecen a continuación:








martes, 9 de julio de 2013

Imagen del mes: Belvedere del Palacio de Alba, en Coria



Mirador del Palacio de los Duques de Alba sobre la vega del río Alagón, con vistas del Puente Viejo o Puente Medieval cauriense.
Coria (Cáceres). Siglo XVI; estilo renacentista.

domingo, 30 de junio de 2013

Imagen del mes: Puente de los Manrique de Lara, en Galisteo


El río Jerte discurre bajo el Puente de Garcí Fernández Manrique de Lara, tercer Conde de Osorno y Duque de Galisteo, y su esposa María Luna, bañado por la luz de la primavera.
Galisteo (Valle del Alagón; Cáceres). Siglo XVI (finalizado en 1.546); estilo gótico-renacentista.
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