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sábado, 11 de mayo de 2024

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: Elogios de las termas, de El lince con botas 3.0, ya en la web de Canal Extremadura


En la pasada noche pudimos asistir a través de Canal Extremadura al estreno televisivo de un nuevo capítulo de la serie El lince con botas 3.0, creada y dirigida por Libre Producciones. Bajo el título "Elogio de las termas", se ofreció un detallado análisis de este edificio tan particular de la civilización romana, así como un esquema de su presencia en la región extremeña, paseando, además, junto a algunos de los yacimientos termales más relevantes de la comunidad, como serían las emeritenses termas de San Lázaro, de la calle Reyes Huertas, de la Casa del Mitreo, o las termas vinculadas al yacimiento de Mayoralgo en el corazón del casco histórico cacereño. Un episodio en el que Extremadura: caminos de cultura tuvo el honor de poder participar. Agradecidos con Libre Producciones por haber querido contar con en este blog para la realización de tan magnífica obra, no podemos dejar de darle a la productora la enhorabuena por semejante labor divulgadora, invitando a los lectores a visualizar el programa, ahora presente en la web de Canal Extremadura, facilitando para ello bajo estas líneas el enlace correspondiente. Esperamos que os guste y que sirva, una vez más, para conocer mejor la valía y riqueza del patrimonio de Extremadura. ¡Que lo disfrutéis!

https://www.canalextremadura.es/a-la-carta/el-lince-30/videos/el-lince-30-100524

miércoles, 8 de mayo de 2024

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: Elogio de las termas, en El lince con botas 3.0

 
Hace apenas un mes, Extremadura: caminos de cultura tuvo el honor de volver a participar en la elaboración de un nuevo capítulo de la serie El lince con botas 3.0, de Libre Producciones. En esta ocasión, durante dos días de rodaje, pudimos ahondar en el estudio de un tema tan particular como rico dentro de la arqueología de nuestra región: las termas romanas. Visitando yacimientos como el Mayoralgo, en el corazón de Cáceres, o adentrándonos en vestigios termales emeritenses, así en las termas de la calle Reyes Huertas, en las de San Lázaro o en aquéllas preservadas junto a la Casa del Mitreo, pudimos desentrañar las particularidades arquitectónicas de este edificio y profundizar en la presencia del mismo dentro de lo que hoy son las tierras de Extremadura.

El próximo viernes, día 10, a las 23:20 horas podremos ver a través de Canal Extremadura el resultado. "Elogio de las termas" es el título de una nueva colaboración con la que nos sentimos profundamente honrados y agradecidos. Deseando que sirva, como siempre ha sido y es intención de este blog, a la divulgación y conocimiento del patrimonio extremeño, os dejamos con unas palabras introductorias y el trailer promocional, esperando que esta nueva obra sea de vuestro agrado.

"Los ejércitos de la república de Roma desembarcaron en la península el año 218 antes de Cristo, para enfrentarse a los cartagineses al inicio de la Segunda Guerra Púnica. Tras la victoria, el futuro Imperio llegó, vio y venció también a las tribus vernáculas. Desde 1979 una irresistible comedia convirtió en tópico la repetida pregunta, que quizás pudieron hacerse en su momento los conquistados: "¿Qué han hecho los romanos por nosotros?" Además del acueducto y el alcantarillado, las carreteras, el vino, los bares, el clientelismo, la depilación, el cuerpo de bomberos, los bloques de vecinos, los pisos en alquiler, los días de la semana, los molinos de agua, el hormigón, las leyes escritas, nuestro alfabeto o las lenguas derivadas del latín..., además de todo esto, los romanos trajeron consigo los baños públicos, cuya idea, como tantas otras, habían tomado previamente de Egipto y Grecia. Unos 1500 años después de caer su Imperio, ciudades y villas rústicas aún albergan vestigios, incluso en uso, de las termas, los balneáe o los bálneum romanos. Tanto donde elegir que, acompañados de Samuel Rodríguez Carrero, de "Extremadura, caminos de cultura", que los ha investigado y compilado, solo podemos escoger algunas muestras de su extenso inventario."

martes, 23 de abril de 2024

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: Versos de la noche extremeña, en Extremadura, noches mágicas


El 11 de febrero de 2.023 tenía lugar en el trujillano Convento de la Coria, sede de la Fundación Xavier de Salas, un nuevo Encuentro de Blogueros de Extremadura. Habían pasado ya más de cuatro años desde que en el otoño de 2.018 se celebrase su última edición. Reunidos bajo una temática muy especial -la noche extremeña-, se nos propuso a los asistentes, a fin de elaborar una novedosa publicación conjunta, aportar artículos, fotografías o trabajos donde se ensalzaran las virtudes de las noches de una región cuya escasa contaminación lumínica, vasta naturaleza y rico patrimonio histórico-artístico, hacen de este enclave un lugar único para vivir la noche de una manera realmente mágica. Lamentablemente, diversas circunstancias impidieron poder celebrar el encuentro que estaba previsto para el otoño de 2.023, en el que se presentaría formalmente el resultado de tal colaboración. Sin embargo, el libro ha visto satisfactoriamente la luz. Bajo el título "Extremadura, noches mágicas" podemos encontrar una tan amplia como diversa colección de obras que llevan al lector a través de las particularidades de las noches en Extremadura. Entre los cincuenta y un trabajos que la componen, Extremadura: caminos de cultura ha tenido el honor de volver a poner su grano de arena. En esta ocasión, a través de la poesía. Ocho poemas componen Versos de la noche extremeña. Poesías que hablan del anochecer, de la luna, de las bondades de la noche, o que pasean entre las calles de localidades como Jerez de los Caballeros o Azuaga convertidas, a la caída del sol, en auténticos mundos de fantasía.

Agradecidos con Fundación Xavier de Sala, Extremadura, buenas noches y Fundación Extremeña de la Cultura por haber permitido hacer realidad tan magna obra, os dejamos con esos Versos de la noche extremeña, esperando que sus estrofas os conduzcan hacia una magia muy especial: la de las noches de Extremadura.

YA TE VAS

(ATARDECER PACENSE)


Ya te vas, niño,

ya te vas.

Por una senda de cirros

allende la Portugal.

Hacia la mar de los lusos,

donde, en llamas, arderán

aquellas olas que nazcan

de tu tórrido copular.


Ya te vas, niño, 

ya te vas.

A la luna vas cediendo

el trono de la ciudad.

Mientras embeben tus dedos

de este río, que se va

en pos de tu luenga sombra

por lechos de plata con sal.



NANA DE LAS MIESES


Surcando mares de mieses,

el sol no quiere marchar.

Correteando entre espigas

piensa la noche cruzar.


¡Allende el océano, niño,

de menos te van a echar!


Sobre lomas de colinas,

la luna va a florecer.

La vida guarda silencio

mirando su blanca tez.


¡Allende el oriente, niña,

esperan volverte a ver!


Al sol la luna confirma

su momento de partir.

La estrella se rinde al tedio

dejando rayos tras sí.


Allende el prado, de oro

el grano torna a lucir.


-Madre: deseo del oro

de los campos su candor.

Y la madre a su niño

entre sus brazos meció.


Allende cerradas puertas,

sueñan los hombres con Dios.


LUNA


¡Mirad la luna! Ahí está

sonriendo en su postigo.

Aparece un día más

para traernos abrigo.

Se ha quedado sin cordel.

¡Lanzadle de seda un hilo!

Con el que pueda coser

un tul astral contra el frío.



YA VIENE LA LUNA A VERTE

(ANTE LA TORRE JEREZANA

DE SAN BARTOLOMÉ,

BAJO LA LUNA)


Ya viene la luna a verte

sobre tu loma encalada,

para hablar, entre tus caras,

con los soles de tu piel.

Y subirse a tu espadaña,

entre escaños de campana,

para cantarle una nana

a las niñas de Jerez.

Para enviar un suspiro

entre adarves del castillo,

que pinte con albo nácar

las almenas, donde ve

su sombra bajo los astros

el arcángel de dorado,

que timbra la flor calada

del faro de San Miguel.



NANA DE LA LUNA EN EL EMBALSE


En las aguas del embalse

la luna quiere nadar.

¡Dejadle, nubes morunas,

que goce del manantial!


Desnuda sobre las aguas,

la luna empieza a flotar.

Entre encinas y juncales,

mil astros la alumbrarán

mientras versos le recita

aquella anfibia coral,

de ranas enamoradas

de su nacarina faz.


La luna, dentro del agua,

comienza a titiritar.

Un soplo de aire extraviado

hizo al agua refrescar.

¡Cubridla, nubes morunas,

a la reina nocturnal!

¡Arropadla tras su baño

con vuestro níveo sayal!


Vuelve la dama nocturna

a su trono de metal.

Entre tules de vapores

con aromas del jaral.



NOCHE DE AGOSTO


Noche de agosto.

Tan serena. Tan colmada

de aquellas ligeras notas

que tus hijos te regalan.

Con tu brisa redentora,

calmas candelas hurañas

que por el día claman suyos

estos lares de tez áurea.


Noche de agosto.

Por tu cumbre desnudada

nadan tibias las estrellas,

aguardando la llegada

de aquel banco de Perseidas,

que cada año engalana

con sus destellos tu manto

de azabache tul perlada.


Noche de agosto.



FAROLILLO CALLADO


Farolillo callado.

¡Ay, farolillo callado!,

que con luces entre sombras

pintas las ramas del árbol.

¿Qué habrán visto tus cristales,

deambulando bajo tu halo?

¿Las intrigas de un felino?

¿La ronda de un mirlo pardo?

Quizás vieras las pasiones

brotando entre enamorados.

Bajo la luna coqueta,

al amante solitario,

donándole a las estrellas

las perlas de un mudo llanto.


Farolillo callado.

¡Ay, farolillo callado!,

que con luces entre sombras

pintas las ramas del árbol.



AZUAGA


Sobre los blancos delantales

de las madres que te tejen,

una dama de ocre mece

tu sureño algodonal.

Junto a sus pétreos jarales,

los diablejos cotillean

para ver quién menudea

bajo la luz nocturnal.


Una estrella se ha escapado

para encender los faroles,

que iluminen a aquel hombre

en la cruz, sobre la cal.

El silencio, callejeando,

escucha cercana un agua.

¡Qué serenata la que canta

la fuente del arrabal!

sábado, 16 de diciembre de 2023

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: La Campana acallada, de El lince con botas 3.0, ya en la web de Canal Extremadura

 

En la pasada noche del 15 de diciembre, Canal Extremadura TV estrenaría el último episodio de El lince con botas 3.0 con el que Extremadura, caminos de cultura ha tenido el honor de poder colaborar. La Campana acallada, dedicado a esa figura religioso-administrativa que en la zona de Albalat encontrase su implantación desde época de la Reconquista hasta las puertas del siglo XX, pudo verse en directo a partir de las 23.20. Unas horas más tarde, ya estaba colgado en su web. Ahí, a través del enlace que os dejamos tras estas líneas, podréis volver a disfrutar de él aquéllos que asististeis a su estreno, y descubrirlo todos los que no pudisteis verlo en ese momento. Desde este blog, aplaudimos ante el resultado final, no dejando nunca de agradecer a Libre Producciones la oportunidad brindada a fin de divulgar la cultura y el patrimonio de nuestra región, invitándoos a la par a visualizar el capítulo esperando que os guste y que sirva, como todo nuestro trabajo realizado, en pro de un mejor conocimiento y valoración de nuestra herencia histórica y artística.

https://www.canalextremadura.es/a-la-carta/el-lince-30/videos/el-lince-30-151223

viernes, 15 de diciembre de 2023

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: La campana acallada, en El lince con botas 3.0

 
A fines del pasado mes de octubre, Extremadura: caminos de cultura tuvo el honor de volver a colaborar con Libre Producciones en la elaboración de un nuevo capítulo de su serie El lince con botas 3.0. Dirigiéndonos hacia la ruinosa iglesia de Santiago de La Piñuela, en el término municipal de Casas de Miravete, pudimos rodar junto a los muros de la que fuera parroquia de uno de los enclaves que conformasen la denominada Campana de Albalat un episodio dedicado a la figura religioso-administrativa de la "campana", diseñada en tiempos de la Reconquista a fin de promocionar la repoblación y que en Extremadura conociese ejemplos como la Campana de La Mata, o la ya mencionada campana albalatiense que englobase, a modo de precursora de la mancomunidad, las actuales poblaciones de Romangordo, Casas de Miravete e Higuera de Albalat, junto a caseríos ya desaparecidos como aquellas tres aldeas que conformasen La Piñuela: Piñuela de Arriba, Piñuela de Enmedio y Piñuela del Puerto.

Bajo el título "La campana acallada", la noche del viernes 15 de diciembre, a las 23.20 horas y en Canal Extremadura se emitirá el resultado. Enormemente agradecidos, como siempre, con Libre Producciones por haber querido contar con este blog una vez más a la hora de promocionar la historia, el arte y la cultura de nuestra región, esperamos que el resultado sirva para un mayor conocimiento de una tierra que tanto tiene que ofrecer a todo aquel que desea, entre sus encinas y a través de sus piedras, escucharla. Os dejamos con las palabras de introducción a tal capítulo, invitándoos a ver el episodio y deseando que sea de vuestro mayor agrado.

"Trasladémonos a un tiempo sin relojes, cuando su voz de bronce les daba el ritmo cotidiano de las Horas, el Ángelus, la misa... pregonaba acontecimientos fuera de la rutina, proclamaba desde ocasiones especiales a catástrofes: fiestas, matrimonios, bautizos, defunciones, el toque de rebato que avisa de un peligro... Las Campanas, con mayúsculas, existieron y estuvieron unidas desde la Edad Media a un precioso vocablo hoy en desuso: la "socampana", recogido en 1800 como "El término de una parroquia o dezmería baxo de la campana de la iglesia parroquial". Y en toda la geografía de nuestro país han dejado topónimos de comarcas y lugares. La Campana de Albalat, la idea de asamblea religiosa y civil germina en este territorio alrededor de Majadát Albalát, a partir de que las tropas cristianas ocupen la antigua ciudad islámica y se precise lo que la guerra ha aplastado: nuevos habitantes. Una vez puesto el pie en la comarca, a los nuevos pobladores se les agiliza el trámite para el cuerpo, pero también para el alma..."

miércoles, 22 de febrero de 2023

Templos romanos de Extremadura, ya en el Centro de Interpretación Contributa Iulia, en Medina de las Torres

 

En otoño de 2.019 tuve el honor de visitar el yacimiento romano de Contributa Iulia Ugultunia, en las inmediaciones de la localidad pacense de Medina de las Torres. Además de poder cumplir un antiguo deseo basado en el conocimiento in situ de los vestigios de tan relevante ciudad, pude descubrir en primera línea los secretos de uno de sus más destacados edificios, previa solicitud a los encargados del monumento: Marian García y Valentín Jaramillo. Se trataba del templo dedicado a las deidades acuáticas, Fontano y Fontilis, convertido posteriormente en protagonista de uno de los capítulos en que se dividiría la obra que desde este blog pudimos ver publicada en la primavera de 2.021 mediante la editora Editamás: "Templos romanos de Extremadura".

Hoy, renovado el Centro de Interpretación Contributa Iulia, alojado en la antigua Casa de la Encomienda sita en pleno corazón del casco urbano medinense, un ejemplar de tal obra luce en la Sala de recepción del visitante. No podíamos imaginar mejor colofón a tal visita y colaboración. Tampoco queríamos dejar de compartirlo con los lectores del blog, aprovechando la ocasión para invitaros a conocer este elemento del patrimonio histórico heredado por la región extremeña, aguardando expectativo en todo momento tanto al curioso y al turista, como al apasionado por el arte y la historia, desde este rincón del centro de la Baja Extremadura. Para ello, no hay más que solicitar la visita gratuita al ayuntamiento de Medina de las Torres, a través de su teléfono o correo electrónico (924560035; turismo@medinadelastorres.es), o bien a través del teléfono móvil 669851332. Merece sobradamente la pena. ¡Os sorprenderá!

sábado, 5 de noviembre de 2022

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: Ruta por la Ribera del Marco (Segunda parte), en el canal de YouTube de Antonio Muriel

Tiempo atrás se puso en contacto con este blog Antonio Muriel, youtuber y creador de una compilación de vídeos encaminados a la promoción y divulgación de monumentos y enclaves vinculados con su día a día, entre ellos la ciudad de Cáceres. Dentro de su serie "Paseos mañaneros", ha querido dedicarle una tanda a las fuentes históricas cacereñas, para lo cual solicitaría la colaboración de este espacio, a fin de poder usar la información incluida en la entrada que bajo el título "Antiguas fuentes públicas de abastecimiento de Cáceres y Badajoz" (http://caminosdecultura.blogspot.com/2014/09/antiguas-fuentes-de-abastecimiento-de.html) se centrase en estos elementos del patrimonio urbano de sendas poblaciones extremeñas. Encantados con la idea y honrados con el ofrecimiento, no se dudó en consentir ante tal petición. El trabajo resultante puede disfrutarse a través del enlace que incluimos a continuación. Os invitamos a descubrirlo, no sin antes dejar de agradecer a Antonio Muriel haber querido contar con este blog y la obra depositada en él, felicitándole por su iniciativa y deseándole un excelente futuro en esta rama creativa.

https://www.youtube.com/watch?v=1JEBb6GXhhU&t=3s


sábado, 8 de octubre de 2022

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: El Convento de Moncarche, de El lince con botas 3.0, ya en la web de Canal Extremadura


El pasado viernes 7 de octubre emitió Canal Extremadura TV por primera vez el capítulo de la serie El lince con botas 3.0, dedicado al Convento de Moncarche. Editado ya el mismo a través de la web de tal canal televisivo regional, os invitamos a volver a visualizarlo, o a descubrirlo por primera vez, contentos con el resultado de esta nueva colaboración de blog con Libre Producciones, por la que nos sentimos, una vez más, extremadamente honrados. Esperamos que os guste el episodio, deseando que el mismo sirva, como siempre ha sido nuestro cometido, a la divulgación y conocimiento de nuestro tan vasto y rico como desconocido patrimonio.

http://www.canalextremadura.es/a-la-carta/el-lince-30/videos/el-lince-30-071022


ANTE LOS AVIONES QUE PUEBLAN

EL CONVENTO DE MONCARCHE


De gris se visten.

De gris.

De blanco gris, y azabache.

Y labrando, raudos, el aire,

laboran por tus bancales

entre ruinas, que en otros siglos,

otros hermanos conoció.


Ya no suena tu campana.

Quedó muda la espadaña

que a oraciones reclamase.

Cantan ellas. ¡Canten, canten!,

animando las estancias

que el humano abandonó,

a su suerte, por la vega

que aún desea desposarte.

¡Ansía la adelfa besarte

vestida de su pasión!


De gris se visten.

De gris.

De blanco gris, y azabache.

Y sin temer el estiaje,

sellan con barro su enlace

con las pizarras de tu traje,

vertido, así sangrando,

por faldas de tu bastión.


Ya no llegan los caudales

de esa fuente, que cantares

por tu arquería entonara.

Cantan ellas. ¡Cantan, cantan!

¡Se les suma, jade y ámbar

un plumaje bajo el sol!

El abejaruco expone,

recitando, sus ideas.

¡Van flotando hasta tu cueva,

donde se soñó con Dios!


De gris se visten.

De gris.

De blanco gris, y azabache.

¡Que por cielos de Moncarche

no calle nunca su voz!


(Un año de poesía; Samuel Rodríguez Carrero)


miércoles, 5 de octubre de 2022

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: El convento de Moncarche, en el Lince con Botas 3.0

 

El pasado 1 de julio, "Extremadura: caminos de cultura" tuvo de nuevo el honor de poder colaborar con Libre Producciones a la hora de elaborar un episodio más de su serie "El lince con botas 3.0". En esta ocasión, dirigiéndonos junto a la rivera del arroyo Friegamuñoz, entre los términos municipales de Alconchel y Villanueva del Fresno, visitamos las ruinas del conocido como convento de Moncarche, o de Nuestra Señora de la Luz.

Este próximo viernes, día 7 de octubre, tendrá lugar el estreno del capítulo resultante. Retransmitido a través de Canal Extremadura TV, la emisión dará comienzo a las 23.20 horas. Desde "Extremadura: caminos de cultura", siempre sin dejar de dar las gracias a Libre Producciones por su apuesta por este blog, queremos invitaros a su visualización, deseando que os guste, pero sobre todo que sirva para daros a conocer no sólo un monumento único en nuestra región, sino también el contexto histórico que le rodea y que, en su momento, sirvió para tejer la crónica de nuestra tierra, y, por tanto, de nosotros mismos.

"El siglo XVI, puerta de la Edad Moderna, claridad frente a la oscuridad de la Edad Media. Simplificación a todas luces que cuesta entender, y más en estas tierras de aquel tiempo, cuando se persiguen y expulsan judíos y moriscos, se bautizan los imperios coloniales y triunfa el comercio de esclavos. Se consolida la religión católica como esqueleto del reino. El papado ambiciona un poder terrenal que provoca la crisis de la Iglesia, la Reforma protestante y la división de la cristiandad. Mientras tanto, en las sierras más inhóspitas se levantan conventos de la Orden franciscana. Frailes mendicantes, austeros y solitarios, en el marco de la Iglesia católica y según el ideario de san Francisco de Asís. Hermandad cuya trayectoria está marcada por sus continuas renovaciones y conflictos en el intento de aproximarse al ideal evangélico dictado por su fundador. Y llegamos a la accidentada rivera del Friegamuñoz, río de aguas temporales sometido a la fiereza del estío, donde un convento montaraz aguarda aún el trance final mientras pueden leerse en sus ruinas algunos de los acontecimientos más trascendentes relacionados con la religiosidad entre los siglos XVI y XIX..."

viernes, 25 de febrero de 2022

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: Las troneras de cruz y orbe en los escudos de Trujillo, en Extremos del Duero

 

Tiempo atrás, mi amigo y colega bloguero Jesús López, administrador del blog Extremos del Duero, compartió conmigo una imagen tomada en Trujillo de la portada de la que fuera dehesa de los caballos de la ciudad, en la que se podía apreciar el blasón municipal, observándose curiosamente una versión mariana en la cual la Madre de Dios parece figurar dándole el pecho al Niño. Iconografía, si bien no extraordinaria, sí poco común, que en Extremadura puede admirarse, por ejemplo, en la escultura ofrecida como patrona de la ciudad de Plasencia, bajo el título de Nuestra Señor del Puerto, o en el lienzo que representando a la Virgen de la Leche se conserva en el interior de la iglesia parroquial de la Consolación, en Arroyomolinos, tal y como ofrecimos en agosto de 2.012 desde este mismo blog.

Paseando recientemente por las calles trujillanas, caí en la cuenta del generoso número de escudos municipales que pueden apreciarse entre las vías y rincones de Trujillo, pareciéndose adivinar dentro de unos de estos blasones otro relieve mariano basado en el amamantamiento de Jesús sobre los muros de la iglesia de San Pedro, observación que quise compartir con mi colega. Verificada finalmente la inexistencia de tal expresión artística en mencionada obra,  aprovecharía la ocasión para compartir con él la pequeña colección fotográfica que pude formar basada en tales emblemas municipales, sumando ocho más a la serie iniciada por Jesús con el ejemplar de mencionada dehesa comunal, revelándose el casco urbano trujillano como uno de los enclaves municipales extremeños de los que entre sus rincones más ejemplares de escudos locales históricos pueden descubrirse.

Ojeando las imágenes, Jesús caería sin embargo en un detalle nuevo: la amplia figuración de troneras de cruz y orbe en muchos de los relieves donde, figuradamente, se representa la plaza fuerte trujillana supeditada por la Virgen que, legendariamente, apareciese milagrosamente sobre los contornos de la población en el momento de su reconquista definitiva en 1.233, a manera de auxilio hacia las tropas cristianas de Fernando III de Castilla. Bautizada así como Virgen de la Victoria, sería ésta el posterior germen de la advocación mariana tomada como patrona del lugar. Troneras de cruz y orbe de las que nos hablará Jesús a través de un reciente artículo que os invito a descubrir, mientras os dejo con la pequeña colección de escudos de la ciudad que pueden fácilmente atisbarse mientras se pasea por entre las calles y contornos de esta joya urbana extremeña, acertadamente declarada Conjunto Histórico-Artístico mediante decreto 2223/1962, de 5 de septiembre de mencionado año.

http://extremosdelduero.blogspot.com/2022/02/las-troneras-de-cruz-y-orbe-en-los.html

Arriba y abajo: ocurrido el milagroso suceso, al parecer, sobre la portada conocida hoy como del Triunfo (arriba), donde la legendaria intervención mariana ayudase a las tropas cristianas, como la nomenclatura indica, a tomar definitivamente la ciudad frente a los musulmanes el 25 de enero de 1.233, se conserva en la cara interna del posterior arco gótico de acceso una hornacina ocupada por una escultura labrada en la segunda mitad del siglo pasado de la que fuese bautizada como Virgen de la Victoria, advocación mariana que en Trujillo se forjase a raíz de tal presunto acontecimiento vinculado con este punto del entramado urbano trujillano, instalado primitivamente un lienzo que a partir del siglo XVI reflejase una iconografía ya dispersa por la ciudad a través del blasón que se diseñase como escudo de armas de la ciudad, conservado el más antiguo de entre los múltiples blasones municipales que campan entre las calles y recovecos de la población en la cara intramuros del denominado como arco de Santiago (abajo), por su conexión con la iglesia dedicada a tal apóstol, adivinándose en éste, fechado en el siglo XIV, una esquemática imagen mariana dentro de lo que fuese una estructura castrense, observándose por el contrario sobre la portada inscrita a los pies del templo de románicos inicios anexo, en el considerado segundo más antiguo escudo municipal, la ya característica simbiosis entre María y la ciudad fortificada (abajo, siguiente), con la Madre de Dios centrando el relieve, elevadada sobre un recinto amurallado y abrazada por dos altos torreones.


Abajo: fuera del recinto amurallado, en la neurálgica Plaza Mayor de la ciudad, puede observarse sobre la portada principal de la emblemática iglesia de San Martín el primero de los variados escudos municipales que podremos apreciar paseando entre las vías históricas de la ciudad extramuros, apareciendo enmarcada por un alfiz y sobre el escudo del obispo Pedro Ponce de León inscrito en la portada renacentista de los pies de mencionado templo, el blasón cuyo flanco inferior queda oculto bajo el remate circular que corona el frontón que supedita la puerta de mediodía del monumento (abajo), inscrito también dentro del alfiz que circunda la portada de entrada al templo dependiente del convento de San Pedro un nuevo ejemplar heráldico (abajo, siguiente), en el lateral de la epístola de tal capilla datada en el siglo XVI, dando por su parte a la cercana calleja de San Gregorio, en su apertura hacia la plazuela del Prior de Quiroga, un nuevo escudo municipal coronado con remate pétreo, inmerso en los muros del que fuese convento de Santa Clara, fundado en 1.533 y hoy Parador de Turismo, en la unión de éste con la que fuera iglesia del cenobio y templo de San Clemente (abajo, tercera imagen).


Abajo: dirigiéndonos hacia el Sur de la población, consta la portada de la iglesia adscrita al que fuera convento de San Francisco, abierta a los pies del templo, de una cuidada decoración de base renacentista donde destacan, enmarcados por un alfiz y en derredor de una hornacina ocupada por la escultura del santo titular, los escudos imperial y de la ciudad, siendo este segundo (abajo), posiblemente, el ejemplar más rico en cuanto a ornamentación de los conservados dentro de la localidad, destacando en derredor de las figuras de que se compone el mismo, un acompañamiento coronado por un querubín, sitos seres mitológicos propios del plateresco entre las esquinas, labrado un mascarón bajo las murallas de la ciudad, descubriéndose a no mucha distancia, sobre la portada de acceso al actual edificio consistorial trujillano, antigua alhóndiga del lugar, el escudo que a partir de 1.566 diera la bienvenida al pósito de la localidad (abajo, siguiente), desde 1.888 al palacio concejil, elaborado en un estilo renacentista mucho más sobrio que el expuesto en el ejemplar anterior.


Abajo: abandonando el centro histórico trujillano, inscritas en los derredores del mismo quedaban las conocidas como Dehesas de los Caballos y de las Yeguas, sita la primera junto a la carretera de Madrid, abierta la segunda en las inmediaciones de la carretera de Cáceres, dotadas ambas de portadas aún conservadas en cuyos frentes figurarían, en sendos casos, el escudo municipal junto al real del momento de edificación, imperial de Carlos I en el caso de la Dehesa de los Caballos, fechado en 1.535 y colocado entre los blasones del municipio y de los Vázquez de Cepeda (abajo), figurando en el edificio de la Dehesa de las Yeguas el escudo de Felipe II a la siniestra, el municipal a la diestra (abajo, siguiente), datados en 1.576 y formando parte de un excelente diseño renacentista que acoge el posiblemente más alejado de los ejemplares de armas del concejo trujillano que pueden atisbarse dentro del casco urbano de la localidad, si bien a varios kilómetros de distancia hacia el Noreste, sobre el río Almonte y actual límite fronterizo entre los términos municipales de Torrecillas de la Tiesa y Jaraicejo, sorprende sobre el conocido como Puente del Cardenal, en el templete erigido frente a la rampa destinada a uso ganadero y punto de unión entre las dos fases constructivas del bien (abajo, tercera imagen), un nuevo ejemplar de armas trujillano fechado en el siglo XV y cumplimentado con el real de Felipe IV en el siglo XVII sobre él, hablándonos de la vinculación del inmueble con el concejo trujillano, comprometido con su construcción mediante escrito fechado en 1.460, dependiendo del viaducto para su conexión con Castilla y Madrid, declarado recientemente, en 2.019, Bien de Interés Cultural mediante Decreto 172/2019, de 5 de noviembre.


lunes, 31 de enero de 2022

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: Nuestros castillos, de Informe Extremadura, en Canal Extremadura TV

 

El pasado día 29 de enero, a las 22.15 horas, se emitía dentro del espacio Informe Extremadura, en Canal Extremadura TV, el reportaje Nuestros castillos. Un programa dedicado a las fortalezas extremeñas, centrado en monumentos tales como el castillo de Alburquerque, la alcazaba de Trujillo, la residencia cacereña de las Seguras o el castillo de Montánchez, a los que se sumarían los inmuebles castrenses en ruinas de Alange y Hornachos, para cuya visita se quiso contar con la colaboración de este blog. 

Solicitada nuestra intervención a mediados del presente mes, gustosamente acompañamos al equipo de Informe Extremadura la mañana del día 12 hasta sendos castillos mencionados, recorriendo los enclaves donde se asientan, vislumbrando sus vestigios, charlando sobre su historia y comentando sus características principales, disfrutando del viaje y la visita siempre en pro del conocimiento y divulgación del patrimonio extremeño.

Tras mencionada emisión, ya se encuentra publicado el reportaje en cuestión en la web de Canal Extremadura. Extremadamente satisfechos con el resultado, desde Extremadura: caminos de cultura queremos invitar a los visitantes del blog a su visualización, esperando que sea del agrado de los seguidores, deseando igualmente que permita la ilustración sobre tal acervo, no sin dejar de agradecer a Informe Extremadura el haber querido contar con este rincón cibernáutico en la realización de tal trabajo, ansiando que esta aportación sirva, una vez más, a la instrucción sobre nuestra herencia patrimonial y nuestra cultura, base de nuestra razón de ser como pueblo, y de nosotros mismos.

 https://www.canalextremadura.es/a-la-carta/informe-extremadura/videos/informe-extremadura-290122


Arriba:  erigido sobre el cerro de la Culebra (arriba, imagen superior), del que toma un nombre que haría referencia a un pasado romano del enclave, el de Castrum Colubri, posiblemente la fortaleza de Alange se erigiese, ya en la Edad Media, sobre los vestigios de una atalaya latina que vigilase los contornos de Emérita Augusta, así como el trascurrir de la prolongación meridional de la Vía de la Plata en su devenir hacia tierras de la Bética, edificándose ya por los musulmanes una obra castrense cuyas primeras noticias se remontan al siglo IX, mencionándose Hisn al-Hanash poco antes de que la misma, en torno al 875, fuera tomada por Ibn Marwan en su levantamiento contra el emir cordobés Muhamad I, canjeada tras su asedio por la entonces aldea de Badajoz, cayendo nuevamente, esta vez en manos cristianas, en 1.234 bajo reinado de Fernando III, quien la cediese a la Orden de Santiago, encargada de su custodia y responsable de la reconstrucción de la misma, resultando de tal intervención el aspecto que hoy podemos apreciar entre sus ruinas (arriba, imagen inferior), dotado el complejo de una zona defendida de aljibes en la parte baja, una primer recinto amurallado del que resta la Puerta del Sol, y una fortaleza superior antecedida por un corralejo donde, entre las torres Solana y Redonda, resta junto a una desolada torre de la Campana e inserta en ella capilla de Santiago, la esbelta torre del homenaje, punto neurálgico de un monumento cuyo abandono se produciría cuando, en 1.550, fuese fundada la Casa de la Encomienda dentro de la propia población alangeña, restando sólo en uso, a lo largo del resto de la Edad Moderna, el templo santiaguista del lugar, derrumbado, por abandono y socavación de sus cimientos, a lo largo del pasado siglo XX.

Abajo: desconociéndose con exactitud el momento de su primitiva erección, y sabiéndose de él como punto fronterizo entre los reinos taifas de Badajoz y Toledo en el siglo XI, posiblemente el castillo de Hornachos fuera levantado a lo largo del siglo X, reaprovechando quizás vestigios de algún sistema defensivo previo, fabricándose en tapial una fortaleza dotada de amplia albacara y a cuyos pies se desarrollase el resto de la población islámica, cayendo el enclave en manos cristianas dirigidas por el maestre Pedro González Mengo en 1.234, donada por Fernando III a la Orden de Santiago un año después, actuando ésta sobre el inmueble a base de reforzamientos de los muros preexistentes, forrándolos con mampostería y añadiéndole estancias nuevas, siendo su capilla dedicada al apóstol matamoros el único templo católico de la localidad a fines del siglo XV, poblada ésta casi en su totalidad por mudéjares, posteriormente moriscos, levantados en 1.526 contras las ordenanzas de Carlos I exigiendo la cristianización de sus costumbres, decretando éste, tras el sometimiento de los moriscos de Hornachos y a fin de prevenir nuevos motines, la destrucción de la alcazaba y las calles del pueblo anexas a la misma, decisión que conllevaría el definitivo abandono de un castillo que, si bien no llegase a ver ejecutada su demolición, sí se vería ya, a mediados de tal centuria, sometido a una ruina que ha acompañado al inmueble hasta los actuales días.

viernes, 15 de octubre de 2021

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: El acueducto de Valencia de Alcántara, de El lince con botas 3.0, para Canal Extremadura

 

"El acueducto recorre ocho kilómetros de campiña, encauzado a la luz del día o bajo tierra, severo como todo lo grande, y plácido como todo lo agreste, con sus arcos y sillares almohadillados, sus largos muros de piedra que sirven de tapia y de acequia. Y nacer nace la conducción en la oscuridad del manantial de Malpica, una guarida de poza donde la llama húmeda del agua ha brindado, sin la menor de las dudas, la posibilidad de existir a la Valencia de Alcántara de hoy en día. El acueducto sigue en uso, y como escribió Italo Calvino, “pertenece a esa parte de la humanidad que ha heredado de los esfuerzos de generaciones la prerrogativa de llamar al agua para que le llegue con la simple rotación de un grifo, como detentador del privilegio de vivir en un siglo y en un lugar en los que se puede gozar en cualquier momento de la más generosa profusión de aguas límpidas.”"

La pasada jornada, recién alcanzada la medianoche entre ésta y el día de hoy, fue emitido un nuevo capítulo del programa El lince con botas 3.0 a través de Canal Extremadura TV. En esta ocasión, el reportaje se centraría en un monumento concreto: el acueducto de Valencia de Alcántara. Treinta minutos que nos ofrecerían conocer con detalle esta excelsa obra de ingeniería renacentista extremeña, sus posteriores intervenciones arquitectónicas hasta alcanzar su arquería el aspecto decimonónico actual, así como la posible inserción en la misma de piezas de origen romano que, a su vez, nos permitirían contactar con el pasado latino de la villa o, incluso, con la posibilidad de ser ésta la heredera de la Valentia fundada para acoger las vencidas huestes lusitanas que lucharan bajo el mando del legendario caudillo conocido como Viriato. 

Un episodio en el cual Extremadura: caminos de cultura ha tenido el gran honor de poder colaborar. Una nueva cooperación con Libre Producciones que deseamos sea del agrado de los lectores del blog, así como de todo televidente que pudiera verlo en antena, o que desee visualizarlo a través de la web de Canal Extremadura, donde ya figura publicado. Esperamos que esta nueva incursión en el patrimonio de nuestra región sirva, una vez más, a un mayor conocimiento de la misma, y con ello a su valoración, disfrute y, fundamentalmente, conservación para las generaciones futuras.

https://www.canalextremadura.es/a-la-carta/el-lince-30/videos/el-lince-30-151021

viernes, 18 de junio de 2021

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: Exposición colectiva "Arte por la Montaña", en Cáceres

 

Desde el día 17 de junio, hasta el próximo 4 de julio, tendrá lugar en el establecimiento hostelero Los siete jardines, de Cáceres, la exposición colectiva "Arte por la Montaña". Organizada por la Plataforma "Salvemos la Montaña", la muestra benéfica pretende sacar fondos en pro de su lucha contra la instalación de la mina de litio en el sitio de Valdeflores, en plena Sierra de la Mosca y escasa distancia del casco urbano cacereño, permitiendo además a la población un paseo por el actual panorama artístico y cultural de la ciudad y región a través de las obras expuestas, a las que se sumarán recitales poéticos y representaciones musicales. 

Extremadura, caminos de cultura, tiene el gran honor de colaborar en este evento. A través de tres mosaicos fotográficos, formados con imágenes tomadas a lo largo y ancho de la región extremeña durante estos diez años de existencia del blog, se ha pretentido mostrar la riqueza tanto monumental como natural de nuestra comunidad, sumando un collage exclusivo sobre la herencia histórico-artística de la ciudad de Cáceres, declarada en 1.986 como Patrimonio de la Humanidad.

A todos los visitantes y seguidores de este espacio queremos invitar a tal exposición colectiva, esperando que os guste la obra aportada por el blog, así como el total de la muestra en sí, deseando a su vez el mayor éxito de la misma y, con él, el de la noble causa defendida por la plataforma organizadora, a la que remitimos, además, nuestro más profundo agradecimiento por haber querido contar con nuestra colaboración en tal evento, a recordar en la crónica reciente de la ciudad.


sábado, 29 de mayo de 2021

Colaboraciones de Extremadura, caminos de cultura: La huella romana en Badajoz, del diario HOY

 

El uso de las vegas del río Guadiana como enclave agropecuario no es actual. La riqueza natural del lugar, así como la cercanía inmediata del agua, favorable ésta tanto a la primera como para su uso directo en las tareas agroganaderas, serían valorados durante siglos por los diversos pueblos que pasaran por la zona, convirtiendo Roma el lugar en una franja propicia para la instalación de villas dedicadas fundamentalmente a la agricultura, quedando salpicado el curso del río, así como sus territorios aledaños, por multitud de explotaciones que el paso de la historia hiciera caer en el abandono, olvidadas con las centurias y volviendo a salir muchas de ellas a la superficie a raíz de las continuas labores agrarias que siguen dándose sobre tales terrenos, hoy parte de la región de Extremadura.

Muchas de ellas localizadas en las cercanías de Mérida, capital entonces, como Emérita Augusta, de la provincia de la Lusitania, a lo largo del siglo XX se pudieron descubrir dentro del término municipal de Badajoz y alrededores del mismo, los vestigios de varias villas romanas más que vendrían a engrosar el cada día más largo listado de explotaciones conocidas y dadas durante el periodo de dominación latina, verificando la presencia romana en un lugar que, si bien no conociese la fundación de un enclave urbano como tal en él, sí viviese el asentamiento poblacional a través de variadas villas, conformando una huella romana de la que el diario HOY de Extremadura se ha querido hacer eco, elaborando un vídeo en el que se divulga el patrimonio romano preservado a través de las villas romanas de La Cocosa y Las Tomas, sendas dentro del término municipal pacense, ilustrándonos igualmente sobre la villa romana de Pesquero, inserta en el inmediato término de Pueblonuevo del Guadiana.

Solicitada la colaboración de Extremadura: caminos de cultura a la hora de poder ejecutar el mismo, instado el uso de las fotos que a través del blog se publicasen en diciembre de 2.016 sobre la villa romana de Pesquero, se aceptaría gustosamente la cooperación, en pro de la divulgación de este vetusto patrimonio, tan rico como, tristemente, abandonado. El resultado sería publicado en la web del citado periódico regional el pasado 27 de marzo del presente año, invitando desde el presente rincón de la red al visitante y lector a visualizar el mismo, acompañándose estas palabras del vínculo a la publicación, incluyendo igualmente el propio vídeo en cuestión, deseando sea del agrado de los seguidores y no sin dejar de utilizar la ocasión para felicitar a sus autores sobre el mismo, agradeciendo el haber querido contar con nuestro trabajo para llevar a cabo la elaboración de éste.

 https://www.hoy.es/badajoz/huella-romana-badajoz-20210327193740-nt.html

Aprovechando la presentación de tal colaboración y reportaje, hemos creído conveniente, además, adjuntar no sólo el enlace al álbum fotográfico que sobre la villa romana de Pesquero fuera presentado años atrás, sino inclusive ofrecer dos actualizadas colecciones sobre las villas de La Cocosa y de Las Tomas, respectivamente, invitando al visitante a conocer con más detalle tales monumentos heredados por Badajoz y Extremadura,  deseando sean del gusto del lector y, sobre todo, sirvan para la ilustración y divulgación de este patrimonio inmediato a la capital pacense, donde erróneamente se cree habitualmente que no existe ni se mantiene herencia inmueble de aquella pasada época histórica. Esperemos que este trabajo ayude a subsanar tal errata, esparciendo el conocimiento y puesta en valor del mismo.

http://caminosdecultura.blogspot.com/2016/12/villa-romana-de-pesquero-en-pueblonuevo.html

Arriba y abajo: a las villas romanas de El Pesquero, inserta en el término municipal de Pueblonuevo del Guadiana, Las Tomas y La Cocosa, dentro éstas del territorio municipal de Badajoz, podríamos sumar a fin de hacernos a la idea más ampliamente de la huella romana dejada sobre esta porción de la vega y aledaños del río Guadiana, aquellas villas descubiertas en las cercanías de Talavera la Real o, inclusive, la villa romana de Quinta das Longas, en las inmediaciones de la portuguesa localidad de Elvas, contándose hasta cinco villas en los contornos de la población talaverana, dos de ellas junto al río Entrín en la finca Aldea del Conde -bautizadas por tal motivo como villas romanas del Conde I y II-, nombrada como de Las Termas aquélla en la cual, a medio camino entre Talavera y Guadajira, fuera hallado un relieve marmóreo de factura visigoda (arriba), procedente de un vicus que tomase el relevo a la explotación romana previa -observándose en la menuda pieza una cabra sobre posible fondo vegetal, donada al Museo Nacional de Arte Romano de Mérida en 1.987 y mostrada dentro de la colección de arte visigodo dependiente de éste-, rescatándose igualmente piezas escultóricas tanto de la villa romana de El Carrascalejo -explorada en los pasados años 60 por Antonio García y Bellido-, como de la de Los Mártires, consistentes las primeras en sendas cabezas de Eros y Pan, así como una majestuosa figura femenina vestida, descubriéndose en el segundo yacimiento los vestigios de un grupo escultórico basado en el rapto de Ganímedes por Zeus convertido en águila, así como una representación marmórea de Silvano (abajo), conservado y expuesto en el Museo Arqueológico de Badajoz, en la que el dios de los campos ofrece sobre su capa, confecionada con la piel de un carnero, los frutos agrícolas que protegería, venerado por tal motivo entre tantas villas y explotaciones que siglos atrás vertebrarían económica y poblacionalmente este rincón de la Península Ibérica.


VILLA ROMANA DE LAS TOMAS (BADAJOZ)

 (Álbum fotográfico fechado a 13 de mayo de 2.021)

Conocida ya a comienzos del siglo XX, no sería hasta 1.988 cuando se incoase, a través de resolución de 24 de septiembre (publicada en DOE nº 83, de 18 de octubre), expediente a fin de obtener la declaración por la Junta de Extremadura como Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, a favor del yacimiento de Las Tomas, dentro del término municipal de Badajoz. Sin embargo, más de treinta y dos años después, no sólo no ha llegado la declaración definitiva mencionada, sino que, inclusive, el yacimiento sigue pendiente de un profundo estudio y excavación arqueológica completa que permitiese descubrir con detalle los términos del mismo, sacando a la luz y poniendo en valor una villa romana inscrita a pocos metros del casco urbano pacense, que ve con los años acercarse cada vez más a ella la expansión geográfica de la ciudad, puesta en peligro la integridad de los componentes tanto conocidos como por desenterrar del monumento, dejados a su suerte aquéllos preservados a la luz del día y correspondientes a la principal presa que, formando parte de un complejo hidráulico fechado en el siglo II d.C., permitiese antaño surtir de agua a la vetusta explotación agropecuaria de la que dependía.

Ubicado tal dique romano tras las instalaciones de la empresa Hierros Díaz, con acceso a estas últimas desde la carretera N-V en su entrada a la ciudad de Badajoz, avenida Diario HOY, es esta construcción de ingeniería latina prácticamente la única obra edilicia dependiente de la villa romana de Las Tomas a la vista hoy en día, conocida también del complejo agrario una necrópolis de incineración que, al oeste de la presa y a raíz del ensanchamiento de la carretera anexa y construcción de la inmediata estación de servicio, fuese parcialmente exhumada antes de su semidestrucción, desenterrándose ocho sepulturas, siete de ellas semisaqueadas, obteniéndose de entre los ajuares conservados piezas cerámicas que permitieron datar el camposanto a mediados del siglo I d.C., centuria en la cual, por tanto, estaría seguramente iniciado el proceso constructivo de la villa, habitada hasta finales del siglo IV o comienzos del siglo V, a juzgar por la fecha más reciente dada entre los materiales cerámicos y numismáticos hallados en los contornos, tal y como indicaría Luis Alonso Rubio Muñoz en el artículo que dedicado al yacimiento fuera publicado en la revista Alminar, nº 37, de septiembre de 1.982.

Auspiciada por una segunda represa que, a sudeste de la principal, ayudase a encauzar las aguas de lluvia escurrida desde las colinas cercanas en la cuenca artificial donde se asentase el pantano, se llenaba éste con tales precipitaciones caídas sobre el terreno, y no de un cauce fluvial permanente, soportadas por un dique recto de al menos 80 metros de longitud, conservado hasta 1,70 metros de su alzado, 2,10 metros en su anchura máxima, considerados los vestigios actuales el coronamiento de una primitiva obra que quedase con los siglos semienterrada, pudiendo llegar a superarse los 5 metros de altitud, a juzgar por la profundidad de la torre de distribución inscrita aledaña a éste, aún en pie pero muy deteriorada debido a su conversión antaño como vivienda, posteriormente abandonados definitivamente tales vestigios del yacimiento, engullidos en la actualidad por la vegetación, sin que falte en su derredor la basura.

 
 
Arriba y abajo: considerado hoy la parte vista de la presa de la villa romana de Las Tomas tan sólo el coronamiento del dique original, serían inicialmente los limos del propio pantano, la tierra en general después, los causantes del lento ocultamiento de la obra de ingeniería, aún sobre la superficie más de un metro de alzado de la misma en su  parte preservada central (arriba), semienterrada la porción que del monumento asoma duramente entre la vegetación en la esquina oriental de la vetusta infraestructura (abajo), apreciándose la rectitud del muro de contención de que se compondría tal presa tanto en esta esquina levantina (abajo, imágenes segunda y tercera), como en la prolongación contraria del dique (abajo, imagen cuarta), obligando a reforzar la parte central de la misma ante la derivación del peso del líquido embalsado hacia tal punto de la obra.



 
Abajo: preservados a ambos lados de la torre de distribución el alzado de la parte central del dique de que se compondría la principal presa que capitaneara el complejo hidráulico de que dispusiera la villa romana de Las Tomas (abajo), puede observarse tanto a oriente (abajo, siguiente), como a poniente (abajo, imagen tercera) del torreón, la característica más llamativa de la presente obra latina de ingeniería, consistente ésta en el refuerzo del dique no por su cara externa, sino desde el interior de la propia cuenca de la charca en sí (abajo, imagen cuarta), elevándose los contrafuertes que ayudasen a contrarrestar el peso soportado por el muro en la cara interna del bien, ampliamente visibles los cuatro pilares conservados inmediatos a la cara occidental del castella aquarum (abajo, imagen quinta).



Abajo: construida, al igual que el resto del dique, con opus caementicium o hormigón romano, mezcla de mortero y guijarros usada ampliamente en las obras de ingeniría elevadas a lo largo de sus dominios por la antigua Roma, la torre de distribución de que constase la presa de Las Tomas se mantiene unida  al muro de contención por su costado norteño (abajo, y siguiente), pudiéndose observar desde lo alto de éste la planta rectangular del torreón desde el cual fuera distribuida el agua embalsada a sus pies (abajo, imagen tercera), con 4,30 metros de largo y 3,80 metros de anchura, prácticamente desaparecida la pared meridional, fotografiada sin embargo a comienzos del siglo XX, semidesaparecida igualmente su hermana levantina, mejor preservadas las septentrional y de poniente (abajo, imagen cuarta), obervándose vigente entre éstas una pieza pétrea que, inscrita en la propia esquina de unión entre ambas tapias, posiblemente sirviera antaño a la infraestructura edilicia interna del castella aquarium (abajo imagen quinta), atisbándose bajo la misma la continuidad de profundidad del torreón, a pesar de haberse visto su interior engullido por lodos y los mismos escombros de sus desaparecida estructura, sabiéndose una altura interna superior a los 5,50 metros, hallada a tal hondura la salida del aliviadero.







Abajo: expuesto entre las vitrinas que, en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, componen la sala dedicada a Roma, el disco de un antiguo espejo romano, al parecer fabricado en bronce pulido, nos hablaría no sólo de la vida cotidiana de la época, sino inclusive del acercamiento de las costumbres caseras y de los útiles propios de la cultura romana, no sólo a las ciudades de las provincias, sino inclusive a las villas que salpicaban el resto del territorio dominado, hallada en la villa de Las Tomas esta magnífica pieza que nos habla del ciudado por la imagen de la que probablemente fuera una de las figuras femeninas relevantes a lo largo de la historia de este asentamiento rural, cuya necrópolis nos habla de un establecimiento ya efectuado a mediados del siglo I d.C., prolongado hasta fines del siglo IV o comienzos del siglo V, a juzgar por la fecha de datación de los material más modernos hallados entre las superficies que ocupase la vetusta explotación agropecuaria, a confirmar por un estudio completo y una exhaustiva intervención arqueológica en la zona, aún a la espera de los mismos. 
 

VILLA ROMANA DE LA COCOSA (BADAJOZ)

              (Álbum fotográfico tomado a 03 de agosto de 2.020, y 17 de mayo de 2.021;                   cumplimentado con imágenes de marzo de 2.011)

Sería en 1.945 cuando se diera comienzo a las excavaciones arqueológicas que tratarían de sacar a la luz los secretos escondidos bajo tierra en un enclave que, dentro de la finca conocida como La Cocosa y a poca distancia del arroyo Hinojales, dentro del término municipal de Badajoz pero cercanías de la localidad de Valverde de Leganés, llevaba tiempo dejando entrever la riqueza patrimonial oculta en sus entrañas, devolviendo habitualmente a la superficie las tareas agrícolas retazos de la villa romana que allí esperaba su resurgimiento, desde su abandono entre los siglos VI d.C. y VIII d.C. Tras emerger a la superficie un rico mosaico inscrito en la zona termal del monumento, se consideró indispensable iniciar un profundo estudio y exploración científica sobre el terreno que, bien vistos por el que fuera propietario de la hacienda, D. Luis Mendoza Bootello, dirigiría el jefe por entonces de la Institución de los Servicios Culturales de la Diputación de Badajoz, D. Esteban Rodríguez Amaya, corriendo a cargo del historiador y arqueólogo menorquín D. José de Calasanz Serra Rafols la cartografía y elaboración  del decálogo de los trabajos efectuados con sus consiguientes conclusiones, ofrecido este último al público en 1.952. Las excavaciones lograban poder ofrecer la villa romana de La Cocosa como una de las principales explotaciones agropecuarias de Lusitania. El yacimiento, centrado por un amplio peristilo al que llegarían a abrirse hasta veinte habitáculos, contaba con amplias dependencias dedicadas al servicio y a la producción anexas a la pars urbana. Dotada de unas termas particulares de considerables dimensiones y espectacular conservación, junto a la misma se descubrirían restos de construcciones paleocristianas que nos hablarían de una cristianización del enclave y, por tanto, de una posible amplia cronología y largo asentamiento poblacional vivido por el inmueble dsde su fundación a mediados del siglo I d.C., cumplimentado con una cercana capilla, simbiosis entre templo, mausoleo y baptisterio, que, a Sudeste del yacimiento principal y corta distancia al mismo, fuera igualmente recuperada para el patrimonio tardorromano y visigodo extremeño.

Paralizadas las excavaciones desde entonces, a pesar de la riqueza histórica y arqueológica del inmueble, así como de la presunta amplitud de los contornos del total del yacimiento, de por sí majestuosa la zona estudiada y rescatada, no sería hasta los pasados años 90 cuando se llevase a cabo una intervención en el lugar, destinada a una limpieza del terreno, engullido por la vegetación, repetida ésta a lo largo de la última década -año 2.018- sin que, por el contrario, haya sido aún puesto el enclave en valor, no retomadas ni ampliadas las exhumaciones arqueológicas, no fijadas o consolidadas las ya existentes, semiabandonado el lugar a la espera de un empuje definitivo que permita, si bien su visita es posible libremente hoy en día, una conveniente vigilancia y una adecuada protección que custodie y divulgue este magnífico bien.

a) Pars urbana: entrada (1), peristilo (2), patio con dolia (3), cámara anexa al patio con dolia (4), horno (5), cocina (6), cubículos anexos a la cocina (7 y 8), tablinum (9), dependencias orientales (10), cámara suroriental (11)

 
Arriba y abajo: iniciado su proceso de construcción al parecer a mediados del siglo I d.C., coincidiendo con el auge y proliferación del modelo de explotación agropecuaria adscrita a una villa a lo largo de la cuenca del río Guadiana, una vez fundada y consolidada la capital provincial lusitana, Emérita Augusta, a orillas del propio cauce fluvial, la villa romana de La Cocosa orientaría el edificio de que constase la pars urbana, o inmueble residencial, hacia el Noroeste, abierta su puerta principal de acceso (1) en el flanco sureño de la misma (arriba), enmarcada entre desaparecidas columnas y conectada ésta a través de un pasillo (abajo) al peristilo o patio central (2), en torno al cual se distribuiría la práctica totalidad del espacio señorial (abajo, siguiente), pavimentados los corredores del claustro con argamasa romana, generando un suelo bastante parecido al cemento actual (abajo, imagen tercera), delimitado el jardín o espacio abierto por un sólido bordillo de opus caementicium, especialmente conservada la esquina noroccidental de éste (abajo, imágenes cuarta y quinta), entrecortado regularmente tal reborde a fin de acoger las piezas pétreas sobre las que se  apoyarían las columnas o fustes que servirían de sujección al tejado de cierre de los corredores del patio porticado (abajo, imagen sexta), posiblemente inclinado tal coronamiento hacia el espacio central, a modo de impluvium, permitiendo desaguar el agua de lluvia en la zona ajardinada, dotada ésta de diversas fuentes ornamentales  (abajo, imagen séptima) insertas junto al margen delimitativo del área abierta, a modo de decoración del enclave vertebrador de la vivienda, cuyas galerías al parecer estaban recubiertas de estuco y dotadas de pinturas murales, a las que se abrirían hasta una veintena de habitáculos y habitaciones, así como un patio anexo con dolia (3) en su esquina suroccidental (abajo, imagen octava).







Abajo: recubierto sus suelos, al igual que en el peristilo y pasillo de acceso a éste desde la puerta principal de acceso a la vivienda, por argamasa romana (abajo), se inscribe junto a la esquina suroccidental del peristilo (abajo, siguiente) un patio anexo (3) destinado a convertirse en depósito para dolia (abajo, imagen tercera), pudiendo observarse a simple vista las oquedades que en el uselo marcasen el punto en que cada dolium o ánfora de almacenaje quedase inscrita (abajo, imagen cuarta), forrada la esquina suroeste de este espacio de la casa, ángulo suroccidental de la propia pars urbana en sí, por sendas piezas graníticas aún visibles a ras del suelo, reforzando tal vértice frente a los muros de mampostería unida con argamasa que dibujasen y conformasen la mayor parte del plano del restante inmueble, recios zócalos originales sobre los que se asentasen presuntamente los tapiales de materiales más endebles que cumplimentasen el resto de las paredes de que se compusiera el edificio, hoy desaparecidos.





Abajo: anexa  al patio con dolia por su flanco sureño (abajo) una cámara de pavimento térreo (4), destinado quizás tal habitáculo como complemento en sus funciones al espacio contiguo, la instalación de diversas ánforas de almacenaje junto al peristilo permite pensar en el empleo de éstas directamente en los usos cotidianos de la propia vivienda señorial en sí, inmediatos a su enclave de ubicación, insertos en el ala occidental del patio porticado, un horno (5)  y la cocina (6), abierto el praefurnium del primero  hacia un patio alargado ubicado paralelamente al corredor de poniente del peristilo e inscrito en la pars rustica de la villa (abajo, imágenes segunda y tercera), con entrada a la cocina desde el propio corazón de la pars urbana en sí (abajo, imagen cuarta), seguida ésta al Norte por dos cubículas más en lo que restase de ala (7 y 8), hallado en la más contigua lo que pareciese ser un hogar (abajo, imagen quinta), más diluidos los vestigios de la habitación siguiente (abajo, imagen sexta), semidesaparecidos igualmente los seis habitáculos o cubículas que recorriesen desde la esquina noroccidental de la pars urbana toda la franja sentrentrional del peristilo, conservado por el contrario en la esquina nororiental del inmueble, opuesto en el plano al punto de acceso a la casa, lo que por tal motivo, junto a sus grandes dimensiones y pavimentación a base de mosaico, fuera considerado el tablinum de la villa (9), reconocible hoy por la protección que salvaguarda la obra musiva que cubre la estancia (abajo, imágenes séptima y octava), dibujados en ésta motivos geométricos en blanco y negro, cumplimentados con medallones polícromos donde se alterna la temática floral con la representación de animales, como la perdiz, el caballo o el oso, en un claro vínculo del enclave donde quedaba expuesto con la naturaleza donde se hallaba éste inmerso.






 
Abajo: antecedido el presunto tablinum por un corredor que permitiera al parecer no sólo la entrada a tal estancia, sino inclusive el paso desde el peristilo al ala nororiental de la villa y, en ella, a las termas de la vivienda, ocupaban el flanco levantino del patio porticado cinco cubículas de diversas dimensiones (10), parcialmente difuminadas con el terreno (abajo, y siguiente), anexas a lo que, una vez cristianizada la zona, se considera una posible basílica dedicada a la nueva religión oficial que, como en el caso de la villa romana de Torreáguila, inscrita en las cercanías de la pedanía montijana de Barbaño, fuera edificada dentro de los propios contornos del inmueble a modo de capilla particular de la familia propietaria, descubriéndose entre los habitáculos de tal zona de la pars urbana restos de un molino romano de mano (abajo, imagen tercera) que pudiera hablarnos de la dedicación de tal espacio en los usos cotidianos del día a día, fotografiada la pieza in situ durante una visita al yacimiento en 2.011, ausente sin embargo en posteriores viajes al yacimiento, efectuados en 2.020 y pocos días atrás, verificando el peligro constante en el que se encuentra el bien, permitiendo la carencia de vigilancia y protección un expolio tan descontrolado como inaceptable.
 
 
 
 
 
 
Abajo: ubicada a la derecha del pasillo de entrada a la villa si miramos hacia el peristilo, centrando a su vez el flanco sureño de éste, una gran cámara (11) junto a la que se alza una dependencia rectangular que posiblemente sirviera a la principal (abajo, y siguiente), se ofrece como uno de los cubículos más amplios de que constase la pars urbana de la explotación (abajo, imágenes tercera y cuarta), característico su remate suroriental en planta de herradura o ábside (abajo, imagen quinta), descubiertos sobre el suelo del mismo vestigios de un hipocausto que nos hablaría de un sistema de calefacción que revelaría, a su vez, la relevancia que tal cámara tuviese en los días de ocupación de la vivienda, permitiendo tan suntuosa estructura pensar en el destino de tal habitación como dependencias personales del dóminus o señor del lugar.
 
 
 
 
 


b) Pars rústica y pars fructuaria: patio alargado (12), bodega (13), cámaras anexas a la bodega (14 y 15), cubículos al Norte de la bodega (16, 17 y 18), cámaras noroccidentales (19), gran patio suroriental (20).
 

Arriba y abajo: al contrario que en otras villas romanas, donde los edificios e instalaciones que compusieran tanto la pars rustica como la pars fructuaria -espacios dedicados dentro de la explotación a tareas domésticas, hogar de los empleados, almacenaje y transformación de los productos obtenidos en la finca-, se edificasen de manera independiente, aunque cercana, a la vivienda señorial o pars urbana, en la villa romana de La Cocosa estas secciones, aglutinadas a su vez en dos enclaves diferenciados, se erigirían anexas al edificio principal, inscrito el primero de los espacios -posiblemente la pars rustica- junto al flanco occidental y esquina noroeste de la vivienda, abierto el segundo -presuntamente pars fructuaria- junto a la esquina suroriental, vertebrado el inicial, de índole más doméstico, en torno a un patio alargado dibujado en paralelo al ala de poniente del peristilo (12), al que quedase abierto el praefurnium del horno sito entre el patio con dolia y la cocina (arriba y abajo), edificada frente a éste la bodega del lugar (13), excavado en la tierra el sótano de que fuera dotada (abajo, imágenes segunda y tercera), preservados los vestigios de lo que fuesen los cimientos de sustentación de la planta que cubriese su zona subterránea (abajo, imagen cuarta), a pie de calle la zona norteña de tal espacio de almacenaje (abajo, imagen quinta), edificadas junto a su muro occidental dos cámaras anexas (14 y 15), una seguida de la otra (abajo, imagen sexta), de planta cuadrangular la contigua al muro de poniente de la bodega, diseñada sobre plano de herradura o ábside la siguiente (abajo, imágenes séptima y octava), suponiendo ambas la parte inmueble más occidental del edificio y zona excavada del yacimiento.







 
Abajo: planteadas en paralelo al ala occidental del peristilo, abiertas a su vez al alargado patio que discurre entre ellas y las habitaciones que componen el flanco de poniente de la pars urbana de la villa, se levantarían al Norte de la bodega diversas cubículas o habitáculos (16, 17 y 18), descubierto en los dos más sureños (abajo) lo que pareciesen ser hogares -junto a la pieza pétrea que marca el ángulo sureste de la alcoba más meridional (abajo, siguiente), inmediato al muro septentrional en el cubículo central (abajo, imagen tercera)-, permitiéndonos tal hallazgo pensar en su uso como aposentos destinados a acoger al personal adscrito a la explotación, más difuso el destino concreto al que se orientasen tanto el cubículo siguiente (abajo, imagen cuarta) como las estancias de que se compone el resto de esta porción de la villa que por su aparente dedicación más doméstica podríamos considerar como la  pars rústica del lugar, sitas en la esquina noroccidental del yacimiento (19) posiblemente una suma de cámaras ocupadas por los empleados, habitáculos para almacenaje o, inclusive, establos para guardar el ganado usado en la manutención de la villa (abajo, imágenes quinta a octava).








Abajo: inscrita la posible pars fructuaria en el ángulo suroriental del yacimiento (20), consta fundamentalmente esta zona destinada a la transformación y almacenaje del producto extraído en la hacienda, de un gran patio (abajo), cercado en sus lados norteño y oriental por un muro que, como en el resto de dependencias de la casa, fuese elaborado en su base o zócalo con mampostería unida con argamasa romana, sobre el que se alzaría tapial (abajo, imágenes segunda a cuarta), preservados en el interior del añejo recinto diversas moles de granito (abajo, imagen quinta), labrada una de ellas a fin de ser usada en una prensa, verificándose  así el destino a la producción, bien oléica o vinícola, de este punto de la villa, cumplimentado con una serie de dependencias más al Sur de tal corral, posiblemente primitivos almacenes, bastante diseminadas con el terreno.






c) Termas: acueducto (21), depósito de agua y dependencia contigua (22 y 23), horno (24), caldarium con hipocausto (25), espacios orientales del caldarium (26 y 27), espacios occidentales del caldarium (28 y 29), cámara anexa al tepidarium (30), tepidarium (31), gran piscina del frigidarium (32), cámara anexa a la gran piscina del frigidarium (33), pequeña piscina del frigidarium (34).

Arriba y abajo: aunque el espacio termal de que disponía la villa romana de La Cocosa formase parte de la pars urbana o vivienda señorial de la misma, su ubicación en la esquina nororiental del yacimiento, apartada del peristilo, así como sus destacadas dimensiones y extraordinaria conservación del bien permite poder describir la misma en un apartado aparte, al que se podría añadir el acueducto que llevase el agua hasta tal espacio del inmueble (21), proveniente posiblemente de alguna cercana fuente o curso de agua cuya arquería inmediata al espacio termal (arriba) se sostendría sobre bases rectangulares fabricadas en mampostería y argamasa (abajo), hasta alcanzar el ángulo suroriental de las termas, donde un depósito de agua y su dependencia contigua (22 y 23) recibiesen la obra de ingeniería (abajo, siguiente) así como el caudal acuático transportado a través de ella, inscrito el pequeño tanque (abajo, imagen cuarta) junto al muro septentrional del habitáculo anexo (abajo, imagen tercera), cercano éste a su vez, por su costado de poniente (abajo, imagen quinta), al fornax u horno principal (24) de que constase el espacio termal (abajo, imagen sexta), ubicado al Sur del gran caldarium que ocupase la mitad meridional de las termas y conectado directamente con el hipocausto sobre el que se irguiera la sala caliente del balneario (abajo, imagen séptima), caldeando así el aire que circulase por el sótano de la misma, subiendo la temperatura necesaria para poder llevar a cabo correctamente el uso de la estancia destinada a los baños en agua caliente y sauna, auxiliada quizás por un presunto horno inscrito junto al muro levantino del habitáculo, hoy soterrado (abajo, imagen octava).



 

Abajo: sin lugar a dudas el espacio mejor conservado de todo el yacimiento, la gran sala de que constase el caldarium (25) de las termas de la villa romana de La Cocosa muestra hoy sus entrañas al visitante (abajo, y siguiente), una vez perdido el suelo que, apoyado sobre el reborde que circunda los muros de mampostería y armasa de que constase la fábrica edilicia del interior del recinto (abajo, imagen tercera), ocultase el hipocausto a través del cual circulara el aire que, calentado gracias al horno sito en su flanco meridional, permitiera ejercer las funciones de esta sala dedicada a los cálidos baños y sauna, aún conservado gran parte del enlosado original a base de ladrillo cocido (abajo, imagen cuarta)  sobre el que descansasen las pilastras o arquillos latericios que, además de sostener el entramado que conformase el suelo de la sala, favoreciese la distribución por todos los rincones del aire caldeado, entrando éste igualmente en las dos pequeñas estancias (26 y 27) conectadas a la pieza central del caldarium por su costado oriental (abajo, imágenes quinta a séptima), observados también en el interior de éstos restos del compendio de ladrillos que compusieran el hipocausto original, abierta en la pared exterior del más sureño de ellos una perforación que permitiese la canalización del aire caliente, a fin de poder regular la temperatura, o bien la entrada de agua a las bañeras depositadas en tal recinto, ubicadas quizás éstas en los dos espacios paralelos a los anteriores (28 y 29) abiertos en el flanco occidental de la sala caliente (abajo, imágenes octava a décima), apreciadas las oquedades que favoreciesen el calentamiento mediante aire caliente del hipocausto en el más norteño, dotado de una rebaba el segundo, donde iría presuntamente encajada una de las tinas de la estancia. 
 










Abajo: apenas conservada la cámara termal que antecediese al tepidarium (30), dibujada junto al ángulo de unión entre éste y el caldarium (abajo), abierto al Sur del mismo, ocuparía la sala templada del balneario particular de la villa (31) la mitad septentrional del complejo termal (abajo, siguiente), cumplimentada esta gran estancia por sus laterales Norte y Este (abajo, imágenes tercer y cuarta) con los enclavess que compusieran el frigidarium del recorrido, conectado su flanco occidental con el posible apodyterium o vestuarios del lugar (abajo, imagen quinta), inmerso éste en el intervalo edilicio abierto entre el tablinum y las propias termas, al que se accedería tras superar el pasillo que antecediese a la sala de recepción de la vivienda señorial, dando paso a una sala templada cuyo suelo estuviera ricamente decorado con un pavimento musivo centrado por el conocido como mosaico del Tritón (abajo, imágenes séptima y octava), por ser este personaje mitológico marino el que, junto a otros peces, centrase la obra pictórica -conservado y expuesto hoy en día en el Palacio de la Diputación de Badajoz, enclavado en la capital pacense-, restando in situ el marco, también musivo, que lo bordease (abajo, imagen sexta), dibujada una cenefa cuyas teselas poco a poco van dispersándose y perdiéndose, desdibujándose lentamente la obra hasta terminar por desaparecer si no se frena pronto su progresivo abandono. 
 






Abajo: sirviendo el propio tepidarium tanto en sus funciones como zona templada del complejo termal, como sala desde la cual poder acceder al caldarium o a las piscinas que compusieran la parte del frigidarium, los baños en agua fría podían llevarse a cabo en una gran piscina (32), excavada junto al flanco septentrional de la sala templada (abajo), diseñada sobre planta rectangular (abajo, siguiente), preservados aún los escalones de bajada desde el tepidarium a la misma, así como los boceles que sellarían sus esquinas, recubiertas sus paredes de mampostería con doble capa de opus signinum (abajo, tercera imagen), auspiciada por una sala adyacente de uso termal desconocido (33) abierta junto a su esquina nororiental (abajo, imagen cuarta), existiendo otra piscina más de temperatura baja (34) inscrita junto al lado levantino del tepidarium y, como en el caso previo, naciendo igualmente los escalones de bajada a la misma desde éste (abajo, imagen quinta), diseñada -al igual que una tercera piscina inserta al Sur de ésta, posteriormente anulada- en planta circular, de inferior tamaño a la norteña pero eficaz para un uso más íntimo, conservados entre sus rincones edilicios ciertos retazos de las placas marmóreas que un día cubrieran la obra (abajo, imagen sexta), adivinándose la suntuosidad de que fuera dotado el complejo gracias a la pervivencia de estos detalles en mármol, a los que se sumarían los pavimentos musivos descritos, así como los vestigios en estuco que pudieron rescatarse de la zona y que ornamentarían las paredes de las estancias, hoy expuestos en la sala dedicada al periodo Tardorromano del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, exhumándose molduras vegetales (abajo, imagen séptima), cenefas geométricas (abajo, imagen octava), o esculturas tendentes a una esquemetización propia del arte del Bajo Imperio, como son las dos cabezas masculinas en bulto redondo datadas en el siglo IV d.C. (abajo, imagen novena) que, muy posiblemente, ocupasen el interior de clípeos o roleos que circundasen el espacio termal. 
 








d) Espacios paleocristianos: sepultura junto a las termas (35), mausoleo septentrional (36), basílica (37), y martyrium.
 
 

Arriba y abajo: a medida que se iban ejecutando las excavaciones arqueológicas que permitirían el resurgir a la luz del día de los vestigios de los que fuese la villa romana de La Cocosa, iban exhumándose retazos edilicios superpuestos a otros previos, o bien anexos a estancias preexistentes, que permitían barajar la reedificación de diversos espacios de la villa a lo largo del tiempo e, inclusive, la erección de nuevas obras con el paso de los siglos, adivinándose una probable prolongación de la ocupación poblacional de la explotación con el transcurrir de las centurias, llegando a conocer el inmueble la conversión de sus habitantes al cristianismo, posiblemente una vez declarada tal religión como la oficial del Imperio a partir del reinado de Teodosio a fines del siglo IV, verificada por la aparición de elementos considerados paleocristianos, así diversas sepulturas, una presunta basílica o un cercano martyrium, dentro de las posesiones de que constase la explotación agraria que, seún opinión contraria de otros autores, pudo encontrarse ya en abandono cuando tales obras edilicias fuesen llevadas a cabo, reaprovechándose por los habitantes de los contornos el primitivo inmueble altoimperial, hallada una tumba (35) anexa al espacio termal, excavada junto al muro oriental del depósito de agua (arriba), así como un edificio independiente interpretado, por descubrirse una sepultura en su interior, como un mausoleo (36), levantado en la sección septentrional del yacimiento y Norte del presunto tablinum (abajo), rescatados retazos de sus muros delimitativos, rematados en ábside en su zona norteña (abajo, siguiente), destacando lo que se ha creído ser un parterre que antecediese, a modo de pequeño jardín, el panteón cristiano, dibujado junto al muro meridional del funerario edificio (abajo, imagen tercera).



Abajo: enclavado entre el ala oriental del peristilo y el complejo termal, inserto en un intervalo espacial destinado primigeniamente quizás a patio abierto de la pars urbana cuya zona norteña sirviera de paso entre el tablinum y las termas, un edificio alargado, rematado al Norte y Sur por dos ábsides y con entrada al parecer desde una de las cubículas que, a su vez, permaneciera abierta al corredor de poniente del peristilo (abajo), ha sido considerado en base a su particular estructura como basílica paleocristiana del lugar (37), cumplimentados sus remates semicirculares con un tercer ejemplar de menores dimensiones, antecedido por un pasillo transversal orientado hacia el edificio termal (abajo, imágenes segunda a cuarta), flanqueado tal corredor, de uso desconocido, por el ábside septentrional, de considerable envergadura (abajo, imágenes quinta y sexta), expandiéndose hacia el Sur el resto del sacro habitáculo (abajo, imagen séptima), sellado nuevamente por un tercer ábside sobre planta en herradura (abajo, imagen octava), inmediato al muro septentrional que delimitase el gran patio que centra la pars fructuaria y donde un nuevo enterramiento fuera exhumado, hecho que, junto a la orientación Norte-Sur del edificio, contraria al eje Este-Oeste habitual en los templos cristianos primitivos, lleva a pensar a diversos autores en el uso del inmueble como mausoleo, y no como capilla particular de la villa.
 








Abajo: ubicado a unos 250 metros al Sureste del yacimiento mayor (abajo), desconociéndose hasta poder darse una completa excavación de todos los terrenos si existieran más elementos edilicios entre este distante enclave y el inmueble principal, serían también exhumados durante las campañas arqueológicas efectuadas a fines de los años 40 del pasado siglo, por saberse también de la presencia de teselas y otros elementos patrimoniales en el lugar, lo que a todas luces eran vestigios de una capilla funeraria cristiana inmersa a su vez en un edificio que la cercaría, adivinando los estudios ejecutados por entonces la primigenia existencia de la capilla en sí, de factura paleocristiana, a la que se adosarían el resto de estancias a su alrededor, datadas en el siglo VI d. C. durante el gobierno visigodo, la mayor parte de éstas desarrolladas al Norte del sacro recinto, consideradas sus habitaciones parte de una vivienda anexa al templo, quizás la de un presbítero vinculado con el templo, erigida a su vez sobre obras edilicias más antiguas, hoy a la vista, engullida por la vegetación la mayor parte del yacimiento, la pieza pétrea que, usada como umbral, marcaría el punto de acceso a tal zona del conjunto arquitectónico (abajo, imágenes segunda y tercera), así como diversos sillares graníticos (abajo, imágenes cuarta y quinta) que, inscritos originalmente en las esquinas entre muros y estancias, pudieran haber servido como basas de sustentación de los fustes que, además de ornamentar, sostuviesen a la par la techumbre que coronase esta zona del inmueble previa al edículo cristiano sito en la zona meridional del complejo religioso (abajo, imagen sexta).
 


Abajo: un sólido zócalo de mampostería con argamasa, bastante similar al usado en la pars urbana de la villa, rodea la rectangular capilla funeraria (abajo), cuya orientación, con los pies o entrada al recinto sacro mirando hacia poniente, contraria al fondo del templo y la cripta que en el mismo sirviera como sanctasantórum del enclave, respeta la tradición constructiva cristiana apoyada sobre una planimetría inscrita sobre un eje Este-Oeste, constando tal portada de un alargado pero estrecho recinto inicial, a modo de nártex o zaguán transversal al templo que repite el sentido longitudinal del muro al que precede (abajo, imágenes segunda y tercera), conservados, como en la vivienda inscrita en la zona norteña, varios de los sillares que sostuvieran probablemente los fustes que enmarcaran el acceso al monumento religioso (abajo, imágenes cuarta y quinta), punto del que partiría, además, la prolongación meridional de la obra edilicia visigoda añadida al primitivo mausoleo paleocristiano, ala sureña dividia a su vez en tres estancias (abajo, imagen sexta), donde el descubrimiento de una pila bautismal a modo de piscina excavada en el terreno en la segunda de ellas (abajo, imagen séptima) permitiría verificar su uso como baptisterio, datado en el siglo VI d.C., donde el rito del bautismo sería llevado a cabo mediante la inmersión, pudiendo pasar el neófito, tras escurrir convenientemente el agua antes de cruzar la puerta de salida (abajo, imagen octava), hacia una tercer habitáculo ya convertido a la fe cristiana y despojado del pecado original con que alcanzase la primera de las salas, deambulando seguidamente por el resto de los contornos, oriental y septentrional respectivamente, de la capilla funeraria, hasta regresar al portal de entrada donde, finalizado el rito bautismal, pudiera ya ingresar en el interior del sacro enclave.






Abajo: dotado de planta rectangular orientada sobre un eje Este-Oeste (abajo), el primitivo mausoleo paleocristiano englobaría entre sus recios muros (abajo, siguiente) un espacio central cuatrilobulado, antecedido a poniente por el nártex y cumplimentado a levante por una estancia semicircular tratada como cripta (abajo, tercera imagen), marcadas las esquinas externas por sillares graníticos, restando in situ aquél que señalizase el ángulo nororiental del edificio (abajo, cuarta imagen), puntualizados igualmente por piezas pétreas los cuatro vértices del cuadrado central del mausoleo (abajo, quinta imagen), de los que nacerían a su vez los cuatro ábsides que harían del cuadrilátero inicial una figura lobulada, -especialmente conservado el meridional (abajo, imágenes sexta a octava)-, dirigido cada semicírculo hacia cada uno de los cuatro puntos cardinales, empleadas tales piezas como sustentación probable de los fustes que sostuvieran la cúpula -decorada con teselas vítreas- que coronase tal espacio interno, cubiertos por bóvedas de cuarto de esfera los espacios absidiales adyacentes, presente en el sillar nororiental del cuadrilátero central una horadación que pudiera responder a su utilización como sujección de algún cancel que delimitase o cerrase el restante espacio oriental de que constase el interior del mausoleo (abajo, imagen novena), partiendo del ábside oriental un semicírculo (abajo, imágenes décima y undécima) destinado a acoger la sepultura para la cual fuese dispuesta la obra edilicia, excavada en el suelo la fosa de enterramiento (abajo, imagen duodécima) de la que fueran rescatados restos óseos durante los trabajos arqueológicos allí ejecutados, sin que se conozca la identidad ni cargo del personaje cuyo inerte cuerpo ocupase la tumba diseñada como antropomorfa, preservada la pieza marmórea que delimitase el punto donde fuera depositada la cabeza del difunto, aún dentro de la cavidad retazos del sepulcro de mármol blanco que sirviera de ataúd, posiblemente planteado para un personaje ilustre, poderoso o, más seguramente, de relevancia religiosa, cuyo panteón mandase él mismo eregir o, quizás, fuese dispuesto por la comunidad, estableciendo ante su tumba un espacio religioso que, si bien algunos autores consideran que no era usado para tal uso a fines del Imperio, su sacralización y uso como templo cristiano es indudable durante el periodo visigodo, haciendo de él un posible martyrium rural que diese testimonio de la fe cristiana a través de la simbiosis entre templo y cripta dispuesta a acoger los restos mortales de un mártir, hallada una porción de lo que fuera una cruz patada datada en tal etapa histórica altomedieval, cumplimentada la colección de descubrimientos con dos objetos broncíneos, un mango de pátera y los restos de la vaina de una daga o cuchillo (abajo, imágenes décimo tercera y décimo cuarta), expuestos en la sala dedicada al periodo Tardorromano del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, datados entre los siglos IV y V, y labrado en el asidero dos crismones así como la leyenda latina EX OF ASEELI VTER FELIX IN DEO -"fabricado en el taller de Aseelo; úsalo feliz en Dios"-, que vendría a verificar la cristianización de la zona.
 














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